3.30 Un nuevo orden

Amadas hijas e hijos del mundo entero,


Ciertamente las religiones han perdido el rumbo toda vez que se olvidaron que el amor, y solamente el amor, es la razón de su existencia Y que aquello que no es amor, no podía formar parte de ellas, pues no era otra cosa que miedo. Aún así, en verdad te digo, que todas ellas retornarán al amor. Esto es tan seguro como que el mundo entero lo hará. Una vez más, lo nuevo es amor.


En el reino de Cristo en la tierra, no hay espacio para nada que no proceda de Dios. Por lo tanto, no existirán las estructuras basadas en el temor. Esto no solo atañe a los sistemas religiosos, sino a la manera de organización de la humanidad, en todos sus niveles. Una nueva humanidad ha nacido. Y con ello, una nueva experiencia.


¿Cómo sucederá esta gran transformación? El mundo finalmente aceptará el único mensaje que Jesús vino a revelar, el cual constituye la esencia de la verdad. Es decir, que finalmente la humanidad aceptará jubilosamente que Dios es amor. La falta de aceptación de esta revelación esencial de Jesucristo, es lo que ha hecho que se pierda el rumbo. Recuerda que las acciones dan testimonio de las creencias. Y que todo sistema de creencias tiene una piedra angular sobre la que se erige, y esta es lo que crees que Dios es.


Si crees que Dios es el Señor de los ejércitos, tu religión será la de la guerra santa. Si crees que es el Brazo poderoso que se extiende de generación en generación para hacer pagar a los pecadores su malicia, tendrás una religión basada en la culpa, y crearás la idea de la herejía. Como efecto de ello, buscarás por cada rincón del mundo a los que no se comportan conforme a la ley, para eliminarlos de un modo u otro. Pero si crees que Dios es amor, la religión que surgirá de ello, será la de la verdad. En ella, se permitirá que cada cual se exprese como lo desee. Se mostrará a los pequeños el camino de la revelación, el cual se recorre en unión con el verdadero ser que habita en cada alma. Se enseñará más a conocerse a uno mismo, que a imponer una verdad revelada a otros y por otros.


En una religión basada en el amor, no existe la autoridad externa como fuente de imposición, sino que está formada por amorosos padres y madres espirituales, hermanos y hermanas en santidad, iguales y semejantes. Ellos enseñan que existe la recta consciencia, y que seguir su luz es el criterio que debe utilizarse para discernir. Lo hacen porque han aceptado que existe Cristo en cada corazón. Que el alma solo le pertenece a Él. Y que su voz puede ser oída sin ninguna dificultad por todos, con la simple condición de hacer un poquito de silencio, lo cual todos hacen de un modo u otro. Ellos saben que no existe nadie que haya pisado o camine por la tierra, que pueda negar completamente la voz de la verdad. Todos son hijos e hijas del mismísimo amor.


Finalmente, en una religión basada en el amor, cada cual vuela su propio vuelo. Un vuelo que es conocido, aceptado y saboreado, dentro del diálogo que existe en la relación directa del alma con Dios. Una relación tan eterna como lo es el amor. Tan santa como su fuente. Y tan real como lo es Cristo, causa, razón y sentido de la realidad. Dentro de la Unión divina, es donde se realiza la naturaleza humana. En otras palabras, es dentro de la relación directa con Dios donde alcanzas la plenitud de tu existencia, te realizas tal como Dios lo ha dispuesto desde siempre.


¿Qué sentido tiene buscar otra cosa, que vivir en la unidad, si fuera de ella no existe nada que sea real, ni verdad? Esta es la piedra fundamental sobre la que lo nuevo se erige, porque es la piedra angular de la existencia. Con amor te digo, que sobre esta verdad se ha erigido la creación. Sumérgete en ella, y permanecerás en el cielo. Hazte acompañar por ella, y estarás caminando de la mano de Cristo. Dejate embeber por su inmensidad y belleza, y estarás siendo uno con la fuente de la vida, tal como eternamente lo eres. Pues para ello has sido creado, para gozar eternamente en el amor de Dios.


Se ha utilizado el ejemplo de las estructuras religiosas, para dar a entender la novedad que se está manifestando en todos los órdenes del mundo. Todo sistema será llevado hacia el amor. No solo los que atañen a la espiritualidad, sino a todo lo que forme parte de la experiencia humana. Naturalmente, esto incluye a las comunidades, organizaciones de naciones, familias, y relaciones. Todo ello está ocurriendo ahora, como antesala de la plena realización del nuevo reino terrenal. Alégrate de que no solamente estés siendo testigo del nacimiento de lo nuevo, sino propiciador de su realidad junto a Cristo, fuente y sustancia del amor y la verdad.


Te doy mi bendición.


Gracias por responder a mi llamada, y compartir mis mensajes.

24 vistas1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo