Capítulo 10 - Severidad del amor

Hijos Míos,


Las relaciones humanas pueden ser elevadas hasta la mismísima divinidad.


Vosotros, como seres humanos creados por Dios, tenéis la capacidad de ser transformados. No solo en el cuerpo sino en vuestras consciencias. Esta capacidad propia de vuestra realidad os dice mucho.

Dejáos transformar por el amor. Permitid que el Espíritu de Dios os haga ser lo que Él ha dispuesto que seáis. Podéis ser cambiados. Puede crearse un nuevo mundo. En razón de esta verdad es que no pocas veces es necesaria la santa amonestación.


Hoy quiero invitaros a reflexionar acerca de la severidad del amor.


Cuando el amor os dice que algo no debe hacerse o dejar de hacerse, o cuando os exhorta a cambiar, a veces os enojáis. Esto se debe a un apego al patrón de pensamiento propio del ego. Solo el ego puede sentirse amenazado. Nunca la verdad. Solo el