Capítulo 1.21 - El signo de los tiempos

Hijitas e hijitos del amor perfecto. He venido a consolar a la humanidad por medio del conocimiento del sig

no de los tiempos. Este saber dará paz a los corazones agitados. Y os ayudará a permanecer en el refugio de amor divino que existe en el centro de vuestro ser. Allí, en el hondón del alma, donde cada uno de vosotros permanecéis unidos eternamente al amor de Dios, en Cristo, junto a toda la creación.


Estáis viviendo tiempos de grandes transformaciones. Tiempos de nacimiento del nuevo reino terrenal. En verdad, en verdad os digo que el reino de paz que Jesucristo ha anunciado está listo. Llegará mucho antes de lo que os imagináis. Se manifestará en un abrir y cerrar de ojos. Súbitamente las piezas comenzarán a moverse unas tras otras, a una velocidad tal que ni siquiera os daréis cuenta. Y miraréis para atrás y os percataréis de que lo viejo ha pasado, y lo nuevo está aquí, frente a vosotros, para ser vivido en la plenitud del amor, aún estando en la tierra. No sufriréis nada por ello, todo lo contrario. Será como un dulce despertar de un sueño que ni siquiera se recordará.


El lapso temporal que estáis viviendo ahora, no es otra cosa que el tiempo de la transición, el cual no será largo. En efecto, podemos decir que estáis en el tiempo final de ello. Para poder transitar en paz, estos tiempos de luz y amor, es necesario sumergiros cada vez más en la confianza total en el corazón de María Inmaculada. Es Ella, quien por medio del amor divino que constituye Su purísimo ser, por designio del Creador, está haciendo nacer el nuevo cielo y la nueva tierra, con vosotros y en vosotros. Su obra no está desconectad