Capítulo 52 - Epifanía del amor

Actualizado: 22 de may de 2021

I. Portal a la verdad

Hijas e hijos míos. Todos lleváis en el alma un portal a la verdad. Un portal que es atravesado por vosotros cuando os encontráis conmigo. Epifanía del alma. Encuentro directo de corazón a corazón con Aquel que es la fuente de vuestra existencia, anhelo profundo de vuestro ser, y alegría sincera de vuestros corazones.


Hoy vengo a invitaros a que toméis consciencia del portal a la verdad que existe en vosotros, y que aceptéis el hecho de que ya lo habéis atravesado. En verdad, en verdad os digo que vosotros que recibís estas palabras - y las acogéis con amor y respeto en la santidad de vuestros corazones -, habéis cruzado ese portal. Habéis tenido vuestra epifanía. Habéis sido llevados al desierto para que os hablara al corazón y os trajera en brazos a mi morada santa. Sois los enamorados de Cristo, esposas y esposos del amor santo, hermas y hermanos de la verdad increada. Hijas e hijos de la luz. Co-creadores del nuevo reino terrenal y el nuevo cielo que el amor está extendiendo desde la santidad del ser. Nacimiento de un nuevo mundo. Triunfo del amor hermoso. Delicia de la misericordia divina. Recreación de la perfección.


¡Oh, santidad de las almas! Si conocierais la vastedad de vuestro ser, quedaríais tan maravillados que no podríais siquiera pronunciar una palabra. La reverencia sería el único sentir de vuestros corazones. Y la contemplación, la única realidad de vuestras mentes iluminadas por la verdad. En ellas reside la fuente de la vida, la luz de la sabiduría y el poder de Dios en toda su magnificencia. Portal a la verdad. Morada de Cristo. Allí, todo Dios se recrea a sí mismo en la eterna creación.