Capítulo 9 - Amor dado

Amados míos,


La única voluntad de esta Madre celestial, cuyo corazón inmaculado no conoce sombra alguna de temor, es llevarlos al conocimiento directo de un amor que no tiene principio ni fin. El amor de la santísima trinidad, en cuyo centro reside vuestro verdadero ser.


La realidad del amor es como un círculo infinito de luz y perfecta armonía que abarca dentro de sí todo lo que existe y es. En él existe la vida, la cual se extiende eternamente en la paz que no tiene contrario y la dicha sin fin.


En vuestras almas existe el recuerdo de ese amor porque es el recuerdo de lo que sois en verdad. Este es el amor que vuestro ser anhela. Ningún otro amor puede completar vuestros corazones por la sencilla razón de que no existe otro amor que el amor de Dios, desde donde todo amor fluye.


Si permanecéis unidos al amor que sois, vuestras vidas serán expresiones del amor santo y gozaréis de la alegría de los hijos de la luz. Solo el amor os puede hacer felices. Solo la vida puede engendrar vida.