
FUNDACION AMOR VIVO




Refugio de Amor Divino
Un campo de presencia y unidad
Este no es un lugar para “lograr algo”, sino un espacio donde la presencia del amor divino puede sostenerse sin esfuerzo.
Aquí no hay programas que seguir ni métodos que dominar.
Hay espacios de quietud, silencio y apertura donde el corazón puede reconocer su propia verdad.
El refugio está consagrado a María Inmaculada —Madre de todo lo creado— y, por ello, al latido vivo del amor que habita en cada ser que llega aquí con un corazón abierto.
Son bienvenidos quienes sienten el llamado a un encuentro profundo con la paz interior.
En este espacio se viven, en forma compartida, encuentros, retiros y estadías que no enseñan, sino que facilitan presencia y recuerdo.
Venir al Refugio es permitir que el amor que eres se revele como Presencia viviente.
Encuentros, retiros y estadías no son prácticas que “se realizan”, sino modos en que la presencia del Amor se hace cuerpo entre quienes se ofrecen a ella.
A veces la presencia se siente en silencio compartido; otras, en la palabra que nace desde el corazón; otras, en la quietud que no busca nada.
Antes de solicitar una estadía
El Refugio de Amor Divino recibe personas que desean acercarse a este espacio en consonancia con su naturaleza de silencio, quietud, presencia y apertura.
No es necesario participar de una Jornada de Presencia ni de ninguna otra actividad organizada por Fundación Amor Vivo para venir al Refugio, siempre que se respete el espíritu del lugar. Cada estadía puede tener una forma diferente.
Sí es importante comprender que el Refugio no es un alojamiento turístico, un lugar de recreación, ni un espacio para celebraciones, eventos o actividades personales, profesionales o comerciales ajenas a su propósito.
Si estás considerando venir, te invitamos a conocer primero esta información y discernir si la naturaleza del Refugio resuena con aquello que buscas.

Algunas presencias que sostienen el campo de unidad, paz y quietud
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Sebastián Blaksley
Llevar el amor al mundo es parte esencial de nuestra misión.
Una vez que conocemos la verdad de lo que somos, existe en nuestros corazones un impulso irrefrenable de compartir con los demás lo que hemos visto y oído en las profundidades de nuestra alma,

Victor Miguel Bini
En nuestra intimidad con Dios nos reconocemos tal como Él nos creó. Llevar e iluminar con la luz del Cristo viviente que habita y habla en nuestro corazón, a cualquier lugar del mundo, es el propósito fundamental de esta obra que llevamos a cabo con alegría y gratitud

Coralie Pearson
He perdido la cuenta de las veces que ante una dificultad concreta hemos optado por dejarlo en ese momento y esperar ayuda. Y haciendo eco de lo que dice Mari Perron, al poco tiempo “las palabras surgían desde dentro, más o menos como pensamientos que yo no pensaba"
Agradecemos a quienes, desde diversas partes del mundo, acompañan esta obra con su cuidado, múltiples formas de colaboración y generosidad.
En cada gesto, el amor se hace providencia y lo nuevo encuentra camino.


