
Aquí el amor no se explica, se recuerda
Sebastián Blaksley | Presidente y Co-fundador
Sobre la recepción de los textos
Los textos compartidos en Fundación Amor Vivo no se presentan como enseñanzas, doctrinas ni mensajes transmitidos por una autoridad espiritual. Tampoco se organizan en torno a una figura personal.
En este marco, Sebastián Blaksley no ocupa el lugar de guía, maestro ni referente espiritual. Su función dentro de la Fundación es la de gestión y sostenimiento del campo, junto a otros, y la de receptor: alguien a través de quien, en determinados momentos, la palabra es recibida y compartida.
La recepción no se entiende aquí como un fenómeno extraordinario ni como una facultad personal, sino como una disposición de escucha y presencia en la que la palabra emerge sin intención de enseñar, dirigir o intervenir sobre procesos individuales.
Los textos no se ofrecen como un sistema de comprensión ni como un camino a seguir. No proponen prácticas de sanación ni acompañamiento personal. Se comparten como resonancia: un lenguaje simbólico que apunta al recuerdo de la unidad, del amor como principio creador y de la consciencia viva que habita en cada ser.
Las palabras recibidas han tomado forma de libros, audios y encuentros contemplativos. No buscan constituir una identidad compartida ni un grupo de pertenencia, sino abrir un espacio donde la presencia pueda ser habitada, sin promesas ni exigencias.
Este espacio no se organiza alrededor de la figura del receptor ni propone una relación personal con él. Cuando la palabra está, se comparte. Cuando no, hay silencio.
Nada se exige.
Nada se promete.